El nuevo inmueble tendrá un costo estimado de 3,000 millones de dólares y será un estadio techado y de última generación. El gobierno de Kansas cubrirá hasta el 60 por ciento de la inversión como parte de un esquema de financiamiento público-privado, mientras que el resto será aportado por el equipo.
Además del estadio, el proyecto contempla el desarrollo de un distrito de uso mixto con instalaciones de entrenamiento, áreas de entretenimiento, comercios, restaurantes, oficinas, hoteles y zonas habitacionales. Las autoridades estatales estiman un impacto económico de 4,400 millones de dólares y la generación de más de 20,000 empleos.
Clark Hunt, CEO de los Chiefs e hijo del fundador Lamar Hunt, destacó que el nuevo recinto busca ofrecer una experiencia de clase mundial a los aficionados y continuar con la tradición de innovación de la franquicia. El comisionado de la NFL, Roger Goodell, subrayó que el estadio será sede tanto de eventos deportivos como de conciertos y espectáculos de gran escala.
Los Chiefs jugaron en el Municipal Stadium entre 1963 y 1971, y desde 1972 lo hacen en Arrowhead Stadium, que seguirá siendo su casa hasta la temporada 2030. Con capacidad para 76,416 aficionados, Arrowhead es uno de los estadios más emblemáticos de la NFL y uno de los más grandes de la liga.
La confirmación del proyecto llega tras una temporada 2025 complicada para Kansas City, en la que el equipo quedó eliminado en la fase regular y no pudo pelear por regresar al Super Bowl, luego de haber disputado el de 2024 ante los Philadelphia Eagles.