Hertner, quien jugó en la segunda división de Alemania y formó parte de selecciones juveniles, murió al caer desde aproximadamente 70 metros cuando una silla voladora se desprendió del cable y colisionó con el asiento posterior, provocando su caída. Su esposa, que presenció el incidente, quedó atrapada en la estructura y sufrió una fractura en la pierna, pero fue rescatada y atendida por los servicios de emergencia.
El club ETSV Hamburg, donde Hertner era capitán, confirmó su muerte mediante un comunicado oficial. El presidente del club, Matthias Thomsen, expresó su dolor por la pérdida, destacando no solo el compromiso del jugador, sino también su carácter y compañerismo. "Perdemos a una persona valiosa que enriqueció nuestra institución", declaró Thomsen.
El accidente ocurrió en la región montañosa de Durmitor, cerca de la localidad de Žabljak. Tras el incidente, las autoridades locales cerraron el remonte y abrieron una investigación para esclarecer las causas del fallo técnico. La fiscalía montenegrina ha solicitado una revisión exhaustiva del sistema para garantizar la seguridad en la zona, que es un importante destino turístico invernal. El alcalde de Žabljak, Radoš Žugić, pidió una investigación completa y transparente sobre el caso.
Hertner, nacido en Leonberg, Alemania, el 2 de mayo de 1991, jugó en diversos clubes de la segunda y tercera división alemana, incluyendo 1860 Múnich, Erzgebirge Aue y VfB Lübeck. En sus últimos años, defendió los colores del ETSV Hamburg en la Oberliga. A nivel internacional, representó a Alemania en selecciones juveniles Sub-18 y Sub-19. Entre sus logros se destacan títulos de copa regional y un campeonato de la Regionalliga Noreste.
Su trágica muerte ha conmocionado al mundo del fútbol, y su legado será recordado tanto por su carrera deportiva como por su humanidad y dedicación.