En un comunicado a través de sus redes sociales, Djokovic explicó que su decisión se debía a "constantes preocupaciones sobre la transparencia, la gobernanza y la forma en que se ha retratado mi voz e imagen" dentro de la organización.
La PTPA fue creada con la misión de dar más voz a los tenistas, buscando influir en decisiones sobre el calendario de torneos, las condiciones laborales de los jugadores y las políticas de los organismos rectores del tenis. Sin embargo, desde su fundación, la asociación ha perdido impulso, a pesar de sus primeras acciones contundentes, como la demanda legal presentada en marzo de 2025 contra los circuitos ATP y WTA. La PTPA acusaba a estos organismos de prácticas "anticompetitivas" y de poner en riesgo el bienestar de los jugadores, pidiendo un cambio en el calendario "insostenible" y criticando el manejo de pruebas antidopaje invasivas.
Djokovic, quien es el actual número 1 del mundo con 24 títulos de Grand Slam, afirmó que seguirá centrándose en su carrera y en su familia, y continuará contribuyendo al tenis de una forma que esté alineada con sus principios e integridad. A pesar de su salida, el español Carlos Alcaraz, otro de los grandes nombres del tenis actual, se distanció de la demanda de la PTPA y expresó que no apoyaba la acción legal emprendida por el sindicato.
Con esta decisión, Djokovic cierra un capítulo en su participación activa dentro de la PTPA, pero deja claro que sigue comprometido con su deporte, aunque bajo nuevos términos y sin su vinculación al sindicato.