Amorim asumió el cargo en noviembre de 2024, tras una exitosa etapa en el Sporting de Lisboa, pero su gestión estuvo marcada por malos resultados, incluyendo la temporada pasada, cuando el United terminó en una de sus posiciones más bajas en la historia de la Premier. A pesar de contar con un presupuesto de más de 300 millones de dólares para reforzar el equipo, los resultados no mejoraron de manera significativa. La derrota en la final de la Liga Europa contra Tottenham también truncó las esperanzas del club de regresar a la Liga de Campeones.
La reciente temporada ha continuado en la misma línea, con solo dos victorias en los primeros seis partidos de liga y una sorprendente eliminación ante el Grimsby de la cuarta división en la Copa de la Liga. Aunque se esperaba que con Amorim el equipo regresara a la cima del fútbol inglés, el Manchester United sigue sin lograr cerrar la brecha con los tres primeros lugares en la clasificación.
Tras la salida de Amorim, Darren Fletcher, técnico del equipo Sub 18, asumirá temporalmente el cargo para el partido contra Burnley. El club también señaló que, a pesar de los esfuerzos por mejorar, la situación de Amorim ya había generado dudas dentro de la directiva y los aficionados.
El exentrenador portugués había pedido disculpas a los seguidores del equipo al final de la temporada pasada por lo que describió como una campaña "desastrosa", en la que el United registró su peor número de derrotas y puntos en la era de la Premier. Con su salida, se convierte en el sexto entrenador permanente del Manchester United que es despedido desde la retirada de Sir Alex Ferguson en 2013.