El mercado de fichajes de la Liga MX ha dado un golpe de nostalgia y calidad. Los Xolos de Tijuana hicieron oficial el regreso de Ignacio Rivero, quien deja atrás una etapa histórica con Cruz Azul para volver al equipo que lo trajo al fútbol mexicano en 2018.
Una despedida con el corazón en la mano
Antes de reportar en la frontera, "Nacho" utilizó sus redes sociales para dedicar un emotivo mensaje a la afición celeste, cerrando un ciclo de cinco años y medio donde pasó de ser un refuerzo más a convertirse en el gran capitán.
"Hoy me toca cerrar una etapa muy importante de mi vida. Fueron años intensos, de crecimiento y de emociones que me marcaron para siempre", expresó el uruguayo, recordando con especial cariño la obtención de la novena estrella, aquel título que rompió la sequía de 23 años en la Noria.
El regreso al origen
El fichaje de Rivero no es solo una incorporación táctica, sino un reencuentro. El mediocampista llegó a México en 2018 proveniente de Defensa y Justicia para vestir precisamente la camiseta de Xolos. En su primera etapa con el "Xolaje":
A sus 33 años, Rivero vuelve a la perrera con una jerarquía indiscutible. Su capacidad para jugar como lateral, volante de contención o interior le ofrece al cuerpo técnico una versatilidad única. Además, su llegada busca inyectar el liderazgo necesario en un vestuario que aspira a ser protagonista en el Clausura 2026.
Rivero dejó claro que su salida de la Ciudad de México no es un adiós definitivo al club de sus amores, pero por ahora, su presente y su entrega total están comprometidos con los colores de la jauría.