El Real Madrid de Álvaro Arbeloa sigue confirmando su línea ascendente. En una visita de máxima exigencia al Estadio de la Cerámica, el conjunto blanco logró imponerse 0-2 al Villarreal gracias a la contundencia de Kylian Mbappé, quien apareció en los momentos clave para inclinar la balanza y colocar a su equipo como líder provisional del campeonato.
Desde el pitazo inicial, el encuentro fue un tablero de ajedrez. Tanto el Madrid como el "Submarino Amarillo" apostaron por presiones asfixiantes en la salida del balón, buscando el error ajeno. El Villarreal, liderado por un participativo Gerard Moreno, logró inquietar la meta madridista con llegadas de Pedraza y Mikautadze, pero se topó con un Madrid solidario que supo sufrir.
La nota negativa del primer tiempo fue la preocupante lesión del argentino Juan Foyth, quien tuvo que abandonar el campo por una posible afectación en el tendón de Aquiles, obligando a Marcelino a recomponer su defensa con Rafa Marín.
Tras una primera mitad de ida y vuelta que terminó sin goles, el guion cambió apenas iniciada la segunda parte. Al minuto 47, una internada eléctrica de Vinícius Jr. provocó un error en el despeje de la zaga local, dejando el balón servido para que Mbappé fusilara a Luiz Júnior y pusiera el 0-1.
Con la ventaja, el Madrid manejó los tiempos al ritmo de un inspirado Arda Güler y la capacidad destructiva de Eduardo Camavinga, quien cortó cualquier intento de reacción amarilla. Aunque el Villarreal buscó el empate con la entrada de Pépé y un remate alto de Gerard Moreno, el orden defensivo de los de Arbeloa fue impecable.
Ya en el tiempo de descuento, con el Villarreal volcado al ataque, una nueva contra terminó en una pena máxima que Mbappé no perdonó. El francés selló su doblete desde los once metros en el 90'+4', sentenciando un partido que permite al madridismo dormir en lo más alto de la clasificación, presionando al Barcelona antes de su duelo frente al Oviedo.