El apellido Chávez volvió a retumbar con fuerza en el boxeo. Este sábado, la Arena Potosí fue testigo del resurgimiento de Julio César Chávez Jr., quien despejó las dudas sobre su estado físico y mental al derrotar al argentino Ángel Julián Sacco por nocaut técnico en el cuarto asalto. El triunfo del "Junior" no llegó solo, pues su hermano Omar también hizo los deberes con una victoria fulminante.
Tras un 2025 marcado por derrotas y severos conflictos legales, Chávez Jr. subió al ring con una versión potente y decidida. Durante los cuatro episodios que duró la contienda, el sinaloense castigó sistemáticamente a un Sacco que, aunque mostró valentía, no pudo contener el volumen de golpeo del ex campeón mundial.
El desenlace llegó a la mitad del cuarto round, cuando el réferi inició el primer conteo tras un castigo evidente. Segundos después, una combinación contra las cuerdas obligó a detener el combate, otorgándole a Julio César una victoria necesaria para calmar las aguas tras su pasada caída ante Jake Paul.
En el turno coestelar, Omar Chávez no quiso quedarse atrás y brindó una actuación explosiva. Al "Buscapleitos" le bastaron apenas dos asaltos para despachar al experimentado colombiano Miguel Torres. Con un derechazo seco y certero, Omar mandó a la lona al "cafetero", quien no logró recuperarse del impacto, sellando así el triunfo del mexicano por la vía del cloroformo.
A pesar de la euforia por los resultados, sobre la función flota un aire de despedida. Hace apenas unos días, el gran Julio César Chávez declaró que sus hijos se encuentran en el "ocaso de sus carreras". Estas victorias en San Luis Potosí, más que un nuevo comienzo, podrían representar el cierre digno de una trayectoria marcada tanto por el talento como por la controversia.