En un duelo que mantuvo a la afición al filo de la butaca hasta el último segundo, los Seattle Seahawks se alzaron con el título de la Conferencia Nacional. Con esta victoria ante los Rams de Los Ángeles, la franquicia del estado de Washington asegura su cuarta participación histórica en el gran "Súper Domingo", donde ya los esperan los Patriots para disputar el trofeo Vince Lombardi.
La clave del encuentro estuvo en la química entre el quarterback Sam Darnold y su receptor estelar Jaxon Smith-Njigba. A pesar de llegar con dudas tras acumular intercepciones en enfrentamientos previos contra este rival, Darnold mostró una versión impecable al lanzar tres pases de anotación.
Smith-Njigba fue una pesadilla constante para la defensa angelina, logrando conectar en las jugadas más críticas del partido. No obstante, el camino no fue sencillo; una penalización por taunting de Riq Woolen permitió que los Rams revivieran con un touchdown de Puka Nacua, apretando el marcador en el tramo final.
La victoria se selló gracias a la unidad defensiva de Seattle, que terminó la temporada regular como la mejor de la liga. En una cuarta oportunidad decisiva desde la yarda seis, Devon Witherspoon realizó una cobertura magistral que impidió el pase de Matthew Stafford, terminando con las esperanzas de remontada de Los Ángeles.
Los Rams llegaron a esta instancia tras una victoria épica en la ronda anterior frente a los Bears, en un Soldier Field congelado a -9°C. Sin embargo, a pesar del esfuerzo de Sean McVay y sus dirigidos por avanzar como visitantes en todos los playoffs, el dominio de Seattle en su casa terminó por imponerse.
Con el boleto en mano, los Seahawks ahora viajan a California para el Super Bowl LX. El duelo se llevará a cabo el 8 de febrero en el Levi’s Stadium, donde buscarán la gloria máxima frente a New England.
A pesar de la sensible baja del corredor Zach Charbonnet por lesión, el equipo confía plenamente en Kenneth Walker III para cargar con el peso del ataque terrestre en el partido más importante del año.