El ciclo de Igor Lichnovsky con el Club América parece haber llegado a un callejón sin salida. La tensión entre la directiva azulcrema y el defensor chileno subió de tono tras revelarse que el jugador no fue registrado para la Concacaf Champions Cup 2026, una señal clara de que el equipo ya no cuenta con él para sus planes inmediatos.
La directiva intentó dar el primer paso para una salida amistosa, pero la oferta fue rechazada tajantemente por el agente del futbolista. El desacuerdo radica en los tiempos y el dinero:
Mientras Igor disfruta de sus vacaciones y se mantiene al margen de los estira y afloja, el América necesita liberar esa plaza y resolver el conflicto antes del cierre de registros de la Liga MX.
Sin ofertas formales de otros clubes sobre la mesa, la situación se ha convertido en una "novela" legal y económica que amenaza con afectar la planeación deportiva del nido. Todo indica que, de no haber una reducción en las pretensiones del jugador, el club tendrá que desembolsar una cifra millonaria para ver partir al zaguero.