La tregua entre la Casa Blanca y la Reserva Federal (Fed) parece imposible. A menos de 24 horas de que el banco central decidiera mantener sin cambios los tipos de interés, el presidente Donald Trump lanzó un nuevo y feroz ataque contra su titular, bautizándolo con un nuevo apodo: Jerome "Too Late" (demasiado tarde) Powell.
A través de su red social Truth Social, Trump aseguró que la postura de Powell no solo es un error económico, sino una amenaza directa: "Está dañando a nuestro país y a su seguridad nacional", sentenció el mandatario.
La frustración de Trump radica en el impacto que, según él, tendría una política monetaria más flexible. El presidente sostiene que un recorte agresivo en las tasas permitiría que "billones de dólares" fluyeran de inmediato hacia la economía estadounidense.
"No tiene absolutamente ninguna razón para mantenerlas tan altas", afirmó Trump, quien ha convertido la presión sobre la Fed en una constante de su administración, desafiando la histórica independencia de la institución.
La tensión entre ambos personajes no es solo retórica; se libra en varios frentes:
Tradicionalmente, la Reserva Federal opera de forma autónoma para evitar que los ciclos políticos influyan en la inflación y la estabilidad del dólar. Sin embargo, con tipos de interés actuales entre el 3.50% y 3.75%, Trump parece decidido a retomar el control del "timón" económico antes de que termine el semestre.