El espíritu olímpico ya se respira en cada rincón de Italia. Tras un épico recorrido de 12,000 kilómetros, la antorcha de los Juegos de Invierno 2026 hizo su entrada triunfal en la emblemática Plaza del Duomo de Milán este jueves, apenas unas horas antes de que se encienda oficialmente el pebetero.
La encargada de portar el fuego sagrado en este tramo final fue la reconocida bailarina de ballet Nicoletta Manni, quien fue recibida por un millar de espectadores que desafiaron una lluvia fina y un estricto dispositivo de seguridad. Aunque la llama llegó con más de una hora de retraso —atribuido por los organizadores al desbordante entusiasmo de la gente en las calles—, el ambiente festivo no decayó.
Sin embargo, la jornada no estuvo exenta de contrastes. A pocos metros del recorrido, manifestantes propalestinos y activistas de Greenpeace aprovecharon la visibilidad global del evento para protestar; estos últimos manifestándose contra la empresa Eni, patrocinadora de la justa.
Este viernes, la llama cumplirá su última etapa por lugares icónicos como el Castillo de los Sforza y el estadio de San Siro, antes de encender el pebetero principal bajo el Arco de la Paz. Cabe destacar que, debido a la naturaleza "extendida" de esta edición, el certamen contará con un segundo pebetero en Cortina d'Ampezzo, situado a 400 kilómetros de Milán, para simbolizar la unión de las siete sedes que albergarán las competencias.