La novena dirigida por Lorenzo Bundy completó una evolución ascendente en el torneo que alcanzó su punto máximo en la semifinal. Tras un inicio titubeante en la fase regular, los representantes del "México Verde" demostraron su resiliencia al sobreponerse a una desventaja temprana de dos carreras frente a la escuadra dominicana. La clave del encuentro surgió en el cuarto episodio, cuando Estevan Florial castigó a su antiguo equipo con un cuadrangular de tres carreras que no solo le dio la vuelta a la pizarra, sino que fracturó el ánimo de los Leones del Escogido, quienes no lograron recuperar el ritmo pese a contar con el regreso de sus jugadores titulares.
El dominio mexicano se intensificó en la segunda mitad del juego gracias a una ofensiva colectiva que no dio tregua al pitcheo caribeño. Jugadores como Luis Verdugo, Yadir Drake y Víctor Mendoza comandaron rallies determinantes que ampliaron la brecha hasta un cómodo 9-3, dejando sin margen de maniobra a los dominicanos. Aunque Christian Adames y Gustavo Núñez intentaron acercar al Escogido, la sólida labor del relevista Anthony Gose y el cierre de José Guadalupe Chávez terminaron por extinguir cualquier esperanza de remontada para los quisqueyanos.
Con este resultado, los Tomateros confirman su gran momento tras haberle quitado el invicto a Dominicana en el cierre de la fase previa, demostrando que aquella victoria no fue casualidad. Instalados ya en la final del sábado, el conjunto de Culiacán espera por el desenlace entre el "México Rojo" y Puerto Rico, con la certeza de que su compromiso y pegada los posicionan como serios candidatos al trono. Estevan Florial, la figura del encuentro, reafirmó su lealtad al uniforme verde tras el duelo, destacando que, a pesar de los vínculos sentimentales con sus rivales, su única meta es levantar el trofeo para la afición mexicana.