La tensión se apoderó de la sala de prensa luego de que Toluca igualara 1-1 frente a la Máquina en el Clausura 2026, un resultado que deja a los Diablos Rojos con una racha de tres partidos sin conocer el triunfo. Antonio Mohamed no ocultó su frustración al considerar que su equipo fue superior en funcionamiento, pero terminó pagando un precio muy alto por un error puntual y la falta de contundencia frente al arco. El "Turco" fue enfático al señalar que, aunque el camino futbolístico es el correcto, la efectividad actual no es suficiente para cumplir con las expectativas de una institución que ya siente la presión de la tabla.
El análisis del técnico no se limitó a lo táctico, pues dirigió fuertes críticas hacia el cuerpo arbitral por un penal no marcado que, a su juicio, habría cambiado el rumbo del encuentro. Mohamed también cuestionó la pasividad de los jueces ante las constantes pausas y el manejo del tiempo por parte de los jugadores celestes, quienes habrían retardado la reanudación del juego sistemáticamente. A pesar del malestar por el arbitraje, el timonel reconoció con autocrítica que el pecado principal fue no capitalizar las opciones claras de gol, contrastando la sequía ofensiva con un trabajo defensivo que calificó como casi perfecto ante un rival de alta jerarquía.
Con la mirada puesta en el futuro inmediato, el entrenador utiliza este duelo como un parámetro para medir el nivel real de su plantel de cara a los objetivos más ambiciosos del año. La prioridad para Mohamed no solo es recuperar terreno en la liga local, sino también ajustar las piezas para la Concachampions, torneo donde busca el título que le otorgue el boleto al Mundial de Clubes. El estratega confía en que, corrigiendo la puntería y manteniendo la solidez en la zaga, el equipo podrá superar este bache y volver a pelear por los primeros puestos del campeonato.