Este jueves 12 de febrero, el Estadio Metropolitano será el escenario del primer capítulo de una semifinal que promete intensidad táctica y espectáculo. El Atlético de Madrid llega a esta cita con la moral en alto tras una exhibición ofensiva frente al Real Betis y con una plantilla renovada gracias a las recientes incorporaciones de Ademola Lookman y la joven promesa mexicana Obed Vargas. Para el conjunto dirigido por Diego Simeone, este torneo representa la oportunidad ideal de coronar una temporada sólida en la que se mantienen firmes en los puestos de vanguardia en España y con la mirada puesta en sus próximos compromisos europeos.
Por otro lado, el Barcelona de Hansi Flick aterriza en la capital española atravesando un estado de forma envidiable, manteniendo el liderato doméstico en una lucha cerrada contra el Real Madrid. Aunque su camino en el torneo de Copa ha sido relativamente tranquilo, el equipo catalán llega con el impulso de haber sellado su clasificación directa a los octavos de final de la Champions League. Este choque de ida no solo definirá quién toma la ventaja hacia la gran final, sino que servirá como termómetro para medir la resistencia de un Barça que busca el triplete ante un Atlético que se ha vuelto implacable en los duelos de eliminación directa.