En un esfuerzo sin precedentes por vincular el deporte de los puños con el evento futbolístico más importante del planeta, el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) anunció el programa "Boxeando por la paz". Esta iniciativa, presentada por Mauricio Sulaimán, busca aprovechar la infraestructura y la pasión que genera el boxeo en México para fortalecer el tejido social durante el Mundial 2026. El proyecto no solo se limitará a la exhibición deportiva, sino que funcionará como una herramienta de prevención y formación de valores para niños y jóvenes en todo el territorio nacional, integrando a gimnasios y entrenadores locales en una red de apoyo comunitario.
La estrategia, coordinada con el gobierno de la Ciudad de México y respaldada por la presidenta Claudia Sheinbaum, contempla una agenda cargada de torneos amateurs, clases abiertas en espacios públicos y jornadas de activación física en diversas alcaldías. Sulaimán destacó que esta integración del pugilismo en el marco de un Mundial de fútbol es un hecho histórico y único en el mundo. El objetivo es que los gimnasios de barrio se conviertan en centros de esperanza donde los jóvenes encuentren una alternativa positiva frente a las problemáticas de su entorno, transformándose en referentes de éxito para sus colonias y municipios.
México, como potencia mundial en el boxeo con un legado de 14 medallas olímpicas y cientos de campeones profesionales, utilizará este sentido de pertenencia para maximizar el alcance del Mundial Social. El dirigente del CMB subrayó que el boxeador mexicano es un símbolo de resiliencia que a menudo elige el camino del esfuerzo sobre las salidas fáciles, convirtiéndose en héroe de su propia historia. Con este programa, el boxeo reafirma su rol como el deporte del pueblo, extendiendo su impacto más allá del ring para dejar una huella de paz y cohesión social en vísperas de la justa internacional de 2026.