La visita del Milan al feudo del Pisa estuvo a punto de convertirse en un desastre inesperado para las aspiraciones del equipo de Massimiliano Allegri. Pese a dominar inicialmente gracias a un testarazo de Loftus-Cheek que abrió el marcador en la primera mitad, el conjunto milanista se complicó la existencia tras un penal fallado por el recién llegado Niclas Füllkrug. El error del delantero alemán dio alas al colista de la liga, que encontró el empate a través del chileno Felipe Loyola, aprovechando un rechace en el área que dejó sin respuesta a un Mike Maignan que previamente había sido una muralla bajo palos.
Con el empate instalado y el Milan sumido en la desesperación por perder terreno frente al Inter, Luka Modric asumió la responsabilidad de conducir a su equipo hacia la victoria. A falta de cinco minutos para el cierre, el veterano mediocampista hilvanó una combinación precisa con Ricci que le permitió romper las líneas defensivas y definir con una vaselina magistral sobre el portero rival. Este gol no solo aseguró tres puntos fundamentales, sino que extendió a 22 las jornadas de imbatibilidad de un plantel que se niega a rendirse en su persecución por el liderato, pese a terminar el encuentro con un hombre menos tras la expulsión de Adrien Rabiot en el tiempo añadido.