La mística del Real Madrid volvió a imponerse en territorio hostil, cobrándose una revancha inmediata en el Estadio Da Luz. Tras haber caído ante el Benfica en la fase anterior, el equipo español dio un golpe de autoridad en este partido de ida de los playoffs de la Champions League al imponerse 1-0. El encuentro cambió de rumbo al minuto 50, cuando Vinicius Jr. fabricó una jugada individual brillante para poner el balón en el ángulo. Sin embargo, el festejo dio paso a un momento de alta tensión: el brasileño denunció insultos racistas por parte de un rival, lo que obligó a activar el protocolo de la FIFA y detener el juego durante diez minutos, enrareciendo un ambiente que ya era eléctrico.
El caos terminó por consumir a José Mourinho, quien protagonizó el otro gran titular de la noche. En los minutos finales, el técnico del Benfica estalló en protestas contra el arbitraje de François Letexier, lo que le valió dos tarjetas amarillas consecutivas y la expulsión inmediata. Con este castigo, "The Special One" queda inhabilitado para dirigir desde el banquillo en el decisivo duelo de vuelta en el Santiago Bernabéu. Sin su líder estratégico en la banda y con la obligación de remontar en la casa blanca, el panorama luce desolador para el conjunto portugués, mientras el Madrid, con el regreso de un Kylian Mbappé ya recuperado, tiene medio pie en los octavos de final.