Con la mira puesta en el 11 de junio, la Federación Mexicana de Futbol trazó el mapa definitivo para que el equipo de Javier Aguirre llegue en plenitud al partido inaugural contra Sudáfrica. El calendario de preparación, presentado este 17 de febrero, añade tres compromisos estratégicos ante Ghana, Australia y Serbia, rivales elegidos específicamente para someter al Tri a distintos estilos de juego y niveles de exigencia física. Estos encuentros se integran a una agenda que contempla un total de ocho partidos distribuidos entre México y Estados Unidos, diseñados para pulir el funcionamiento táctico y definir la lista de convocados que representará al país en la gran cita.
La logística del cuerpo técnico iniciará formalmente el 6 de mayo con una concentración en el Centro de Alto Rendimiento, donde se integrarán primero los elementos de la Liga MX y, paulatinamente, los futbolistas que militan en el balompié europeo. Sin embargo, no todas son noticias positivas en el entorno nacional; en el ámbito médico, se confirmó que el capitán Edson Álvarez fue sometido a una cirugía de tobillo en Países Bajos. Aunque el mediocampista se perderá los duelos de marzo, el cuerpo médico mantiene el optimismo de que su rehabilitación concluya a tiempo para que pueda sumarse a los últimos ensayos y liderar al equipo en el torneo.
Este tramo final de preparación busca dejar atrás la regularidad mostrada a finales de 2025 y capitalizar el impulso de las recientes victorias ante Panamá y Bolivia. Antes de enfrentar la triple cartelera de cierre, México tendrá pruebas de fuego inmediatas: un choque ante Islandia el 25 de febrero y el esperado regreso de figuras internacionales al Estadio Azteca para el duelo contra la Portugal de Cristiano Ronaldo. Con este plan de trabajo, Javier Aguirre apuesta por la rotación y la competencia interna para consolidar una plantilla que llegue con el ritmo y la confianza necesarios para afrontar el reto más importante del ciclo mundialista.