El ciclismo de pista mexicano ha dado un golpe de autoridad en el Campeonato Panamericano de Peñalolén, Chile, al adjudicarse la medalla de oro en la prueba de velocidad por equipos. La terna integrada por Yuli Verdugo, Jessica Salazar y Daniela Gaxiola detuvo el cronómetro en 47,125 segundos, logrando imponerse en una final electrizante al conjunto colombiano, que partía como uno de los grandes favoritos. Este triunfo no solo reafirma el dominio regional de las pedalistas nacionales, sino que representa un impulso vital en la acumulación de puntos para el ranking internacional, factor determinante para asegurar su presencia en la próxima justa olímpica.
La victoria en tierras chilenas marca el inicio formal de una estrategia a largo plazo diseñada por la Unión Ciclista Internacional (UCI) para el ciclo de Los Ángeles 2028. Para garantizar su lugar, el equipo mexicano deberá mantenerse dentro de los ocho mejores del mundo durante la ventana de clasificación que abrirá en mayo de 2026. Este resultado en el Panamericano es la "joya de la corona" del proyecto deportivo actual, permitiendo que la federación concentre sus esfuerzos en las próximas Copas de las Naciones en Europa y Asia, donde el nivel de competencia es más alto y los puntos otorgados son cruciales para el escalafón global.
En la rama varonil, el equipo compuesto por Ridley Naim Malo, Ismael Verdugo y Jafet López finalizó en la cuarta posición tras una disputa cerrada por el bronce contra Trinidad y Tobago, en una categoría donde Canadá se llevó los máximos honores. A pesar de este resultado, el balance general para la delegación mexicana es positivo, especialmente por la solidez mostrada en las pruebas de velocidad. El reto ahora será mantener la consistencia en las pruebas de fondo, como el Madison y el Ómnium, donde los criterios de clasificación se han vuelto más estrictos, obligando a las ciclistas mexicanas a buscar la perfección técnica en cada salida a la pista.