El panorama judicial de Achraf Hakimi ha dado un giro definitivo tras la decisión de la jueza instructora de enviar al futbolista a juicio por un cargo de violación. La resolución, que se alinea con la petición de la Fiscalía de Nanterre, llega tras la denuncia interpuesta en febrero de 2023 por una joven que entonces tenía 24 años. El lateral del París Saint-Germain y canterano del Real Madrid ha reaccionado con aparente serenidad ante la noticia, afirmando que espera el proceso penal para que la verdad salga a la luz pública y defendiendo su inocencia frente a unas acusaciones que califica de injustas tanto para los señalados como para las víctimas reales.
Los hechos que se juzgarán se remontan a una noche de febrero de 2023 en el domicilio del jugador en Boulogne-Billancourt, donde ambos se habrían citado tras contactar por redes sociales. Según el relato de la denunciante, el deportista habría forzado contactos de índole sexual pese a su resistencia física, logrando ella escapar tras propinarle una patada y pedir auxilio a una amiga. Por el contrario, la defensa de Hakimi sostiene una versión radicalmente opuesta: admiten la existencia de besos y abrazos consensuados, pero niegan tajantemente cualquier tipo de penetración o acto no consentido, sugiriendo además motivaciones económicas detrás de la demanda.
La batalla legal se anticipa intensa debido a las graves descalificaciones cruzadas entre los equipos jurídicos. Mientras la abogada del internacional marroquí acusa a la demandante de obstruir la investigación al negarse a pruebas de ADN y peritajes telefónicos, la representación de la joven advierte que no tolerará campañas de desprestigio contra su cliente. En el ámbito deportivo, el técnico Luis Enrique ha preferido mantener una distancia prudencial, limitándose a señalar que el asunto está en manos de la justicia, justo cuando el equipo afronta compromisos clave en la Liga de Campeones con Hakimi como una de sus piezas fundamentales.