A menos de cuatro meses de que ruede el balón en la Copa del Mundo 2026, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, envió un mensaje de calma ante la preocupación internacional por la reciente ola de violencia en México. Tras los operativos militares que resultaron en la muerte de Nemesio Oseguera, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, y los posteriores disturbios en varios estados, el directivo afirmó desde Colombia sentirse "muy tranquilo" respecto a las garantías para el certamen. Infantino subrayó que el evento será espectacular, desestimando que los bloqueos y enfrentamientos ocurridos el pasado domingo pongan en riesgo la participación de las sedes mexicanas en la justa que coorganizan con Estados Unidos y Canadá.
En sintonía con este respaldo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, junto con autoridades estatales de Jalisco, descartó cualquier posibilidad de retirar los partidos programados para Guadalajara, una de las urbes más impactadas por la reacción del crimen organizado. El gobierno mexicano enfatizó que la normalidad está regresando paulatinamente a las zonas afectadas, con aeropuertos operativos y actividades económicas reactivándose esta misma semana. La administración federal ha garantizado la seguridad para los aficionados que visitarán el país en junio, señalando que tanto la Ciudad de México como Monterrey se mantienen sin incidentes y listas para recibir el torneo de 48 selecciones.
El panorama deportivo también comienza a dar señales de recuperación con la continuidad de la agenda de la selección nacional, que mantiene su encuentro amistoso en Querétaro pese a las suspensiones previas en la liga local. Aunque el impacto de la caída del capo conocido como "El Mencho" generó escenas de caos que dieron la vuelta al mundo, la FIFA mantiene su hoja de ruta intacta para los encuentros de fase de grupos y el torneo de repesca de marzo. Con este espaldarazo institucional, México busca disipar las dudas sobre su capacidad logística y de seguridad, reafirmando su compromiso de albergar duelos de alto perfil como el esperado choque entre las selecciones de Uruguay y España.