En una semana marcada por la incertidumbre y la suspensión de encuentros de la Liga MX debido a la violencia en diversas zonas del país, la Selección Nacional ha decidido continuar con sus planes en territorio queretano. A diferencia del postergado duelo entre Querétaro y Juárez, el compromiso internacional frente a Islandia sigue adelante con un aforo completo que ronda los 34,000 espectadores. Esta decisión se respalda en un operativo de vigilancia coordinado por los tres niveles de gobierno, buscando garantizar la tranquilidad en un evento que ha contado con una inversión estatal estimada en 20 millones de pesos.
El ambiente en torno al combinado nacional ha sido de hermetismo durante los primeros días de concentración, con entrenamientos realizados a puerta cerrada y sin acceso a la prensa. Sin embargo, la actividad mediática se reactiva este martes con la comparecencia de Javier Aguirre, quien lidera un grupo de 21 jugadores del torneo local que se juegan sus últimas cartas para integrar la lista definitiva del Mundial en mayo. La ciudad no solo será el epicentro del juego, sino también de la capacitación técnica, ya que figuras como Rafael Márquez y André Jardine participarán en el segundo Congreso de Fútbol Formativo junto a especialistas de la FIFA y la UEFA.
La logística de seguridad será el eje central de esta jornada deportiva, intentando enviar un mensaje de estabilidad en medio de un clima complejo para el balompié mexicano. Mientras los seleccionados afinan detalles tácticos bajo la mirada del "Vasco", las autoridades locales y deportivas confían en que el control estricto del boletaje y los perímetros de seguridad permitan que el espectáculo se desarrolle sin incidentes. El ciclo de trabajo concluirá el jueves 26, cerrando una etapa crítica de preparación donde la presión deportiva y el contexto social convergen en la cancha de La Corregidora.