El Real Madrid afrontará el partido de vuelta de la eliminatoria de acceso a octavos de final con una sensible ausencia en su ataque: Kylian Mbappé. El delantero francés no logró superar las molestias en su rodilla izquierda que se intensificaron durante la sesión preparatoria del martes, lo que obligó al cuerpo técnico a descartarlo para el compromiso europeo. Esta dolencia, que arrastra desde finales del año pasado tras sufrir un esguince, será evaluada minuciosamente en los próximos días por los servicios médicos del club para determinar si el jugador requiere un periodo de descanso más prolongado que garantice su recuperación total antes de volver a la competición oficial.
El panorama para el conjunto blanco se complica debido a una enfermería que no da tregua, sumando a Mbappé a una lista de lesionados que incluye a figuras clave como Jude Bellingham, Éder Militao y Dani Ceballos. A estas bajas se añade la de Dean Huijsen, quien se pierde su segundo encuentro consecutivo por problemas musculares en el gemelo, y la ausencia de Rodrygo Goes. Aunque el brasileño ya se encuentra físicamente recuperado de su reciente lesión, no podrá tener minutos frente al Benfica debido a una sanción disciplinaria que arrastra en esta fase del torneo, dejando la ofensiva madridista con opciones limitadas para la remontada.
Ante la falta de efectivos habituales, el técnico ha decidido apostar por el talento de la cantera para completar la convocatoria oficial. Los centrocampistas Jorge Cestero, Manuel Ángel, César Palacios y Thiago Pitarch han sido llamados al primer equipo para cubrir los huecos en la medular y ofrecer alternativas desde el banquillo. Con una lista integrada por nombres como Vinícius, Valverde y Courtois, el equipo merengue buscará sellar su pase a la siguiente ronda de la Champions League apoyándose en su columna vertebral disponible y en la frescura de los jóvenes canteranos que se estrenan en una cita de máxima presión continental.