México despide a una de las figuras más influyentes del futbol nacional del siglo XX. Rafael del Castillo, ex presidente de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) entre 1980 y 1988, falleció este martes a los 92 años.
Del Castillo fue uno de los principales artífices para que México organizara la Copa del Mundo de 1986. Tras la renuncia de Colombia como anfitrión en 1982 por incumplimiento de requisitos de la FIFA, México emergió como la opción viable, superando a Estados Unidos y Canadá.
Junto con Guillermo Cañedo, entonces vicepresidente de la FIFA, Del Castillo presentó informes técnicos que acreditaban la capacidad de estadios mexicanos y aseguró inversión privada para el evento. Su gestión logró convencer a la FIFA de que el país tenía la infraestructura necesaria.
Tras el terremoto de septiembre de 1985, lideró inspecciones para demostrar que los daños no afectaban la viabilidad del Mundial. El torneo se celebró con éxito y pasó a la historia por momentos como 'La Mano de Dios' y el 'Gol del Siglo' de Maradona.
El 12 de febrero, la FMF lo homenajeó ingresándolo al Salón de los Presidentes en Toluca, aunque ya no pudo asistir por problemas de salud. Su legado perdurará como el hombre que hizo posible la segunda Copa del Mundo en suelo mexicano.