Shohei Ohtani marcó el inicio del Clásico Mundial de Béisbol con un espectáculo ofensivo. En su primer turno al bate, conectó un doble; horas después, en la segunda entrada, sacudió un grand slam que encendió a la afición y sentenció el rumbo del partido.
Japón, campeón defensor, venció 13-0 a Taiwán en el Grupo C del torneo. El juego se detuvo tras siete entradas por la regla de misericordia, al contar con una ventaja de 13 carreras.
En la segunda entrada, Japón explotó con 10 carreras. Tras colocar tres corredores en base, Ohtani conectó un jonrón con las bases llenas al jardín derecho ante Hao-Chun Cheng. Fue su tercer hit del juego, además de impulsar cinco carreras en la entrada.
El lanzador Yoshinobu Yamamoto, MVP de la Serie Mundial 2025, se llevó la victoria tras tres entradas sin hits, aunque con dos bases por bolas y un error que lo puso en aprietos. Fue relevado por Shoma Fujihira, quien detuvo la amenaza.
Antes del partido, cientos de aficionados, como Lia Chan y su esposo desde Singapur, acudieron al estadio solo para ver a Ohtani. El astro japonés también destacó en la práctica de bateo, generando expectación entre el público.
Japón buscará mantener su dominio ante Corea del Sur, mientras Taiwán enfrenta a la República Checa. El equipo nipón es uno de los principales favoritos para llegar a la final en Miami el 17 de marzo.