La confianza de Jorge Campos en el futuro del fútbol mexicano ha encendido la ilusión de millones de aficionados. El exguardameta, ícono del balompié azteca, declaró que la Selección Nacional tiene potencial para llegar a semifinales del Mundial 2026, un objetivo histórico que superaría el tradicional "quinto partido".
Campos destacó que jugar como anfitrión representa una ventaja clave. "La localía, el apoyo de la gente, el sentirse respaldados por todo un país, puede marcar la diferencia", afirmó. Su pronóstico no es solo emotivo, sino una llamada a la responsabilidad colectiva del equipo.
"Este es el momento de que emerjan nuevos referentes", señaló. Para Campos, el progreso no viene de nombres individuales, sino de la unión, la formación constante y la capacidad del grupo para responder bajo presión.
México integra el Grupo A junto a Sudáfrica, Corea del Sur y un equipo que saldrá del repechaje europeo. Campos confía en que el impulso del público permitirá superar rivales y reescribir la historia.
"Si esta generación no aprovecha la oportunidad de jugar en casa, corremos el riesgo de repetir los mismos errores", advirtió.
La apuesta está en el relevo, la cohesión y la ambición. Con el mundo futbolístico mirando hacia México, las palabras de Campos no solo emocionan, sino que presionan: la historia está por escribirse.