La selección de Irak solicitó formalmente a la FIFA la suspensión o reprogramación de su partido de repechaje rumbo al Mundial 2026, previsto para el 31 de marzo en Monterrey, México. La petición se debe al cierre del espacio aéreo en Bagdad por el conflicto entre Irán y Estados Unidos, que impide la salida del equipo del país.
El Ministerio de Transporte iraquí notificó a la Federación Iraquí de Fútbol que las operaciones aéreas están suspendidas mientras dure el enfrentamiento armado en la región. Como consecuencia, la mitad del plantel permanece varado en Bagdad, mientras que el técnico Graham Arnold se encuentra en Dubái sin poder regresar.
FIFA propuso una alternativa terrestre: trasladar al equipo por carretera hasta Estambul, Turquía, para luego volar a México. Sin embargo, Arnold rechazó la opción, argumentando que el trayecto superaría las 25 horas y atravesaría zonas del norte de Irak con ataques recientes de drones.
Además del problema logístico, varios jugadores y miembros del cuerpo técnico aún no cuentan con visa para ingresar a México o Estados Unidos, donde planeaban un campamento de preparación en Houston. El rival de Irak será el ganador del duelo entre Bolivia y Surinam.
La situación de seguridad regional y las restricciones migratorias ponen en duda la participación de Irak. La FIFA aún no ha emitido una decisión oficial sobre el posible aplazamiento o cambio de formato en el repechaje.