El británico Jack Draper puso fin a la ilusión de Novak Djokovic en el Masters 1000 de Indian Wells tras vencerlo en octavos de final en un partido épico que se definió en el último tiebreak. El marcador final fue de 4-6, 6-4 y 7-6 (7-5), tras dos horas y 35 minutos de intensa batalla en la pista de Indian Wells, donde el tenista inglés, 14 años menor que el serbio, demostró temple y fortaleza mental para superar a uno de sus ídolos.
Draper, vigente campeón del torneo y recién regresado al circuito tras seis meses de baja por una lesión en el brazo, se impuso en un duelo de contrastes: la experiencia y resistencia de Djokovic, de 38 años, contra la juventud y ambición del británico. El partido se inclinó a favor de Draper cuando quebró el saque de Djokovic al inicio del tercer set, pero el serbio, conocido por sus remontadas, mostró su temple al recuperar el quiebre cuando el británico servía para el partido con 5-4.
El desempate del tercer set fue de alto voltaje. Djokovic llegó a liderar 4-3, pero dos errores no forzados en momentos clave le costaron la ventaja. Draper aprovechó los nervios del momento y selló la victoria con un 7-5 en el tiebreak, clasificándose a cuartos de final.
El británico, que disputa apenas su segundo torneo desde su retiro del Abierto de Estados Unidos en agosto, expresó su emoción tras el triunfo: "Son sentimientos increíbles. Las últimas semanas han sido muy emotivas y estoy muy agradecido. Novak es el mejor jugador de la historia, alguien a quien llevo viendo y admirando desde que era un niño pequeño. Estoy muy orgulloso de lograr esto".
Draper ahora enfrentará al ruso Daniil Medvedev por un lugar en semifinales. En caso de vencer, podría reencontrarse con Carlos Alcaraz, a quien derrotó en semifinales el año pasado, siempre que el español supere a Cameron Norrie en cuartos.
Por su parte, Djokovic, que llegó a la final del Abierto de Australia en enero, buscaba su primera aparición en cuartos de Indian Wells en una década. Aunque no logró avanzar, su lucha hasta el último punto reafirmó su condición de leyenda viva del tenis mundial.