El equipo de Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) continúa a la espera de poder abordar su vuelo con destino a Cincinnati, donde enfrentará al FC Cincinnati este miércoles en el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones de la Concacaf.
El vuelo, inicialmente programado para las 8:00 horas desde el Aeropuerto Internacional de Monterrey, ha sido reprogramado para las 9:30 horas debido a la falta de autorización para despegar, ocasionada por una huelga de trabajadores de migración y de la Agencia de Seguridad del Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos.
Este nuevo retraso complica los planes del conjunto felino, ya que su arribo a Cincinnati está previsto apenas cinco horas antes del encuentro, que se llevará a cabo a las 20:00 horas (tiempo del Este de EE.UU.), es decir, a las 18:00 horas en México.
Ante esta situación, la directiva de Tigres ha solicitado formalmente a la Concacaf un retraso de al menos una hora en el horario del partido, con el fin de garantizar condiciones equitativas para ambos equipos. Hasta el momento, no se ha recibido respuesta oficial del organismo continental.
El miércoles, el equipo ya había enfrentado complicaciones para viajar, ya que su avión no llegó a tiempo al aeropuerto regiomontano y, además, el espacio aéreo de Cincinnati fue restringido por la visita del expresidente Donald Trump a la ciudad, lo que impidió operaciones nocturnas con personal migratorio insuficiente.
El club ha mantenido comunicación constante con las autoridades aeroportuarias y con la Concacaf para resolver la situación. Los jugadores y cuerpo técnico permanecen en el aeropuerto, listos para abordar apenas se autorice el despegue.
El partido de vuelta entre Tigres y FC Cincinnati está programado para el próximo miércoles 10 de abril en el Estadio Universitario.