El mexicano Isaac Del Toro (UAE Team Emirates) amarró este sábado el liderato de la Tirreno Adriático tras una exhibición mayúscula en la etapa reina de la 'Carrera de los Dos Mares', conquistando la victoria en Camerino con un ataque demoledor en el ascenso final al Muro della Madonna delle Carceri. Con esta actuación, el corredor azteca se aseguró, salvo sorpresa mayúscula en la etapa final, su primer triunfo en una carrera del WorldTour.
Del Toro cruzó la meta en solitario, superando al estadounidense Matteo Jorgenson (Visma-Lease a Bike) y al italiano Giulio Pellizzari (BORA-hansgrohe), sus principales rivales durante la semana. Con esta victoria, el mexicano amplió su ventaja en la Maglia Azzurra a 42 segundos sobre Pellizzari y 43 sobre Jorgenson, consolidando un dominio que se construyó con consistencia y culminó con brillantez.
La jornada, de 173 kilómetros entre Teramo y Camerino, incluyó el triple ascenso al muro final de 3 km con rampas del 8,8% y picos del 18%, donde Del Toro demostró tener el instinto y la fuerza de los grandes campeones. Tras resistir los ataques de Pellizzari en los últimos kilómetros, el mexicano esperó el momento preciso: a 600 metros de la meta, lanzó un contragolpe definitivo que dejó sin respuesta a sus rivales.
Antes del duelo final, una fuga inicial de siete corredores —entre ellos Gregor Mühlberger y Clément Braz Afonso— llegó a tener casi cuatro minutos de ventaja. Aunque el pelotón, comandado por Richard Carapaz y Julian Alaphilippe, neutralizó la escapada antes del último ascenso, la jornada sirvió para agitar el general y desgastar a los favoritos.
El español Diego Pablo Sevilla (Polit VisitMalta) se consagró como campeón de la montaña, vistiendo con autoridad la Maglia Verde tras acumular puntos en múltiples etapas. Por su parte, Ben Healy y Primož Roglič intentaron animar la carrera, pero no lograron romper el dominio de Del Toro, quien supo leer perfectamente el ritmo de la carrera.
Este domingo se disputará la séptima y última etapa, de perfil plano entre Civitanova Marche y San Benedetto del Tronto, donde se espera que Isaac Del Toro levante el codiciado Tridente como campeón absoluto de la Tirreno Adriático, convirtiéndose en el primer mexicano en lograrlo y escribiendo una página histórica para el ciclismo nacional.