A los 17 años, Camila 'La Magnífica' Zamorano ya había alcanzado lo que muchos pugilistas sueñan durante toda su carrera: convertirse en campeona mundial. La joven originaria de Hermosillo, Sonora, conquistó el cinturón de peso átomo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) tras vencer por decisión unánime a la experimentada japonesa Mika Iwakawa, excampeona mundial de 41 años, con puntuaciones de 100-90, 98-92 y 100-90.
El triunfo, logrado frente a su público y apenas días después de graduarse de la preparatoria, la posicionó como la campeona mundial más joven en la historia del boxeo profesional. Con 18 años cumplidos y ya con una defensa de título en su haber, Zamorano habla del sacrificio, la disciplina y el respaldo familiar que la han llevado al éxito.
Un logro con sabor a orgullo"Es un orgullo muy grande haber ganado este título siendo tan joven", afirmó la pugilista. "Estoy muy agradecida por la oportunidad que me dieron de pelear por el campeonato. A las niñas que quieren participar en algún deporte les diría que le echen muchas ganas. El deporte es muy bonito, te abre muchas puertas, pero también es importante no dejar los estudios".
Desde que ganó el cinturón, su vida ha cambiado. "Ahora muchas personas me reconocen cuando voy por la calle y me piden fotos y autógrafos. Antes yo era quien les pedía a los boxeadores y ahora que la gente me reconoce, se siente muy especial", compartió.
Derrotar a una leyendaEnfrentar a Mika Iwakawa, con décadas de experiencia, fue un reto mayúsculo. "Nos preparamos muy fuerte y creo que las dos dimos una buena pelea", dijo. "Sentir el respaldo del público y de mi familia fue algo muy especial".
Para el combate, Zamorano se sometió a una preparación intensa en la Ciudad de México, con sesiones de hasta 10 rounds de sparring dos veces por semana. "Fue más complicado bajar de peso esta vez, pero todo ese esfuerzo tuvo su recompensa", aseguró.
Disciplina y rutinaDesde muy joven, Camila combinó el boxeo con sus estudios. "Me levantaba temprano para correr, iba a la escuela, después al gimnasio y al llegar a casa hacía la tarea. Así era mi rutina todos los días".
La disciplina ha sido su sello: "Me levanto a las cinco de la mañana para correr, entreno al mediodía y por la tarde también. Muchas veces mi día termina a las diez u once de la noche".
El pilar familiarSu familia ha sido clave en su trayectoria. "Siempre me han apoyado desde que empecé en el amateur. Van a todas mis peleas y están conmigo. Ese apoyo ha sido fundamental". Su padre, entrenador en un parque de Hermosillo, fue su primer referente: "Lo veía entrenar a niños y un día me metí. Participé en una pelea y me gustó mucho".
Inspiración y estiloZamorano admira a Jackie Nava, Julio César Chávez y Juan Francisco Estrada. En el ring, se define como una boxeadora inteligente: "Me gusta tener peleas limpias, pensar cada movimiento y, cuando se puede, contraatacar".
Recientemente defendió su título en Hermosillo, ante su gente. "Fue especial. Sentir ese apoyo en casa siempre es una motivación extra".
El futuroActualmente compite en los 46 kilos, categoría átomo. "Conforme vaya creciendo o si se me complica bajar de peso, podríamos subir de categoría. Todo dependerá de cómo evolucione mi cuerpo". Ya planea su próxima pelea, posiblemente en abril, aunque aún no se define el lugar.
Camila Zamorano no solo es un ejemplo de talento, sino de constancia, equilibrio y ambición. Su historia inspira a una nueva generación de deportistas mexicanas.