Una noche que parecía de celebración para los Warriors de Golden State terminó en preocupación tras la grave lesión de Moses Moody, quien se desplomó en la duela con una afectación en la rodilla izquierda durante los instantes finales de la prórroga del partido ante los Mavericks de Dallas, que finalizó con victoria de los primeros por 137-131.
El incidente ocurrió con apenas 58 segundos por jugarse en el tiempo extra. Moody, quien acababa de robar el balón al novato estrella de Dallas, Cooper Flagg, avanzaba en soledad rumbo a la canasta cuando, al elevarse para una clavada, su pierna izquierda cedió sin contacto aparente. El jugador perdió el balón, cayó al suelo y se retorció sujetándose la rodilla, generando un momento de tensión en el American Airlines Center.
El juego continuó brevemente hasta que el balón salió de la duela. Tras el silbatazo, el entrenador de los Warriors, Steve Kerr, se llevó las manos al rostro, visiblemente afectado. Jugadores de ambos equipos, así como el cuerpo médico, rodearon a Moody, quien permaneció tendido varios minutos antes de ser trasladado en camilla. No pudo abandonar la duela por sus propios medios.
La lesión puso fin a una destacada actuación de Moody, quien anotó 23 puntos en su regreso tras perderse 10 partidos por un esguince en la muñeca derecha. Fue uno de ocho jugadores de Golden State en alcanzar cifras de doble dígito. Kristaps Porzingis también aportó 23 puntos, mientras que Brandin Podziemski sumó 20.
Por Dallas, Flagg tuvo una actuación de 30 puntos y nueve asistencias, aunque terminó con siete pérdidas de balón, incluidas tres durante una racha de 11-0 de Golden State que rompió el empate al inicio del cuarto periodo. Daniel Gafford añadió 20 puntos.
Tras la lesión de Moody, el partido apenas registró un punto más, reflejando el impacto emocional del momento. Los Warriors remontaron un déficit de 15 puntos en la primera mitad, mientras que Dallas perdió su segundo partido consecutivo en prórroga y cayó a récord de 4-23 desde su racha de cuatro victorias, la más larga en una temporada que se perfila como la más difícil en 32 años para la franquicia.
La extensión de la lesión de Moody aún no ha sido confirmada, pero las imágenes del incidente han generado preocupación generalizada en la NBA.