El campeón intercontinental Penta Zero Miedo volvió a imponer su autoridad en Monday Night RAW tras derrotar a Dominik Mysterio en un combate lleno de giros y tensiones, celebrado el 23 de marzo en Boston. Con esta victoria, el originario de Ecatepec registra su tercera defensa exitosa del título, reafirmando su estatus como uno de los pilares del roster actual de WWE.
El enfrentamiento estuvo marcado por múltiples intervenciones externas que intensificaron el drama. Previo al combate, Stephanie Vaquer atacó a Liv Morgan durante la entrada de Mysterio, profundizando su rivalidad de cara a WrestleMania. Ya en el cuadrilátero, Penta fue emboscado por el propio Dominik antes de que el duelo comenzara oficialmente, lo que le dio al retador una ventaja inicial. Sin embargo, el mexicano mostró temple y resistencia, recuperándose para librar un intercambio técnico y físico de alto nivel.
El punto de inflexión llegó cuando Finn Bálor hizo una inesperada aparición. Al sonar su música, Mysterio vaciló, lo que permitió a Bálor atacar tanto a él como a JD McDonagh, quien intentó intervenir. Esta distracción le dio a Penta la oportunidad de retomar el control y ejecutar su movimiento final, asegurando la victoria por pinfall.
Tras el combate, no se anunció un nuevo retador inmediato para el título, pero el escenario queda abierto para futuras rivalidades. Penta Zero Miedo ha dejado en claro su intención de ser un campeón activo y defensor constante, incluso con posibles defensas internacionales. En declaraciones recientes, afirmó su deseo de ser "un campeón que lucha", lo que sugiere una agenda agresiva de defensas en las próximas semanas.
Con WrestleMania 42 en el horizonte, todo indica que el mexicano llegará al evento como monarca vigente, consolidando así uno de los reinados más sólidos en los últimos años dentro de la división intermedia. Su ascenso constante lo posiciona como una de las figuras más relevantes de la WWE, con una popularidad en aumento tanto en Estados Unidos como en México.