El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) impuso una sanción de un partido al mediocampista uruguayo del Real Madrid, Federico Valverde, tras la tarjeta roja directa que recibió en el derbi contra el Atlético de Madrid disputado en el Santiago Bernabéu, correspondiente a la última jornada de La Liga.
Valverde fue expulsado al minuto 77 del encuentro —que finalizó 3-2 a favor del conjunto blanco— por una entrada sobre el jugador colchonero Alex Baena, calificada en el acta arbitral del colegiado José Luis Munuera Montero como "dar una patada a un adversario, sin estar el balón a distancia de ser jugado, empleando uso de fuerza excesiva". Bajo esta justificación, el comité aplicó el artículo 130.1 del Código Disciplinario, que contempla entre uno y tres partidos de suspensión por conducta violenta durante el juego.
El Real Madrid presentó alegatos para solicitar la anulación de la expulsión, argumentando que el balón se encontraba dentro del radio inmediato de acción del uruguayo, que su gesto técnico estuvo dirigido a disputar el esférico y que la acción ocurrió en medio de una lucha real por el control del juego. Sin embargo, el organismo disciplinario desestimó dichos argumentos, señalando que las valoraciones técnicas de la jugada son competencia exclusiva del árbitro y no pueden ser revisadas salvo en casos de error material manifiesto, situación que, según el fallo, no se presentó en este caso.
Como consecuencia, Valverde deberá cumplir un partido de suspensión en La Liga, lo que podría dejarlo fuera del próximo compromiso del Real Madrid según disponga el calendario. La decisión cierra así el proceso disciplinario derivado de una de las acciones más polémicas del último derbi madrileño.