La selección portuguesa de fútbol arribó este martes a Cancún, Quintana Roo, en medio de un operativo de seguridad blindado y sin establecer contacto con medios ni aficionados, de cara al partido amistoso que disputará contra México el próximo sábado en el Estadio Azteca, ahora rebautizado como Estadio Banorte.
Según informó la agencia EFE, la delegación lusa fue escoltada por elementos de la policía local desde su arribo al Aeropuerto Internacional de Cancún hasta su traslado a un exclusivo hotel en la Riviera Maya, donde permanecerá hasta el viernes. La decisión de hospedarse en la zona turística obedece a una estrategia técnica para minimizar los efectos de la altura de 2.240 metros sobre el nivel del mar del estadio capitalino.
El equipo, dirigido por el español Roberto Martínez, cuenta con figuras de alto perfil como Nuno Mendes y Vitinha (París Saint-Germain), Bruno Fernandes (Manchester United) y João Cancelo (Barcelona). Entre las novedades de la convocatoria destaca la inclusión de Paulinho, el experimentado futbolista de 33 años del Deportivo Toluca, quien se integrará al plantel en las próximas horas.
Uno de los ausentes más notorios es Cristiano Ronaldo, goleador histórico de la selección, quien no participará en este duelo debido a una molestia muscular. Su baja fue confirmada por la Federación Portuguesa de Fútbol, que aseguró que el jugador se encuentra en proceso de recuperación bajo supervisión médica.
Portugal permanecerá en territorio mexicano hasta después del partido, tras el cual viajará a Atlanta, Georgia, para enfrentar al equipo local el martes 31 de marzo, en el segundo compromiso de su preparación durante esta fecha FIFA.
El combinado luso se encuentra ya clasificado para la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde integrará el Grupo K junto a Uzbekistán, Colombia y un equipo que saldrá del repechaje entre Nueva Caledonia, Jamaica y la República Democrática del Congo. Su debut en el Mundial será el 17 de junio de 2026.