La selección mexicana mayor de judo cerró con éxito su participación en la Copa Centroamericana y del Caribe 2026, celebrada en Panamá, al obtener un total de diez medallas: tres oros, una plata y seis bronces. Bajo el liderazgo de Prisca Awiti Alcaraz, subcampeona olímpica en París 2024, el equipo nacional se consolidó como segunda potencia del certamen, solo superado por Cuba, que dominó con seis preseas doradas.
Awiti Alcaraz, figura indiscutible del judo tricolor, reafirmó su condición de favorita al imponerse en la categoría de 63 kilogramos, donde conquistó la medalla de oro. Su triunfo no solo refuerza su estatus como principal referente del deporte en México, sino que también representa un hito histórico para una disciplina que tradicionalmente no ha figurado entre las fortalezas olímpicas del país.
Los otros dos títulos mexicanos fueron conseguidos por Gilberto Cardoso en la división de hasta 81 kg y Diego Díaz en los 90 kg, quienes completaron la cosecha áurea que catapultó a México al segundo lugar del medallero general. Además, seis judocas nacionales sumaron medallas de bronce, destacando el profundo trabajo de formación y preparación rumbo a citas internacionales clave.
Este torneo forma parte del proceso de acumulación de puntos para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026. La próxima parada para la delegación mexicana será una nueva edición de la Copa Centroamericana y del Caribe, a realizarse la semana entrante en Guatemala, donde buscarán mantener su ritmo competitivo.
El éxito de Awiti Alcaraz en París 2024 —donde obtuvo la primera medalla olímpica en la historia del judo mexicano— marcó un antes y un después en la disciplina. Antes de su hazaña, Vanessa Zambotti había sido la judoca más destacada del país, con participaciones en cuatro Juegos Olímpicos consecutivos (2004-2016), además de medallas en Juegos Panamericanos: oro en Río 2007, plata en Toronto 2015 y bronce en Guadalajara 2011.
Con miras a Los Ángeles 2028, el judo mexicano busca consolidar su crecimiento y repetir presencia en el podio olímpico, ahora con una generación mejor preparada y con mayor proyección internacional. El desempeño en Panamá 2026 es un claro indicador del avance sostenido en esta disciplina.