La ausencia de Takefusa Kubo en la última convocatoria de la selección japonesa durante la Fecha FIFA de marzo encendió las alarmas en Tokio y San Sebastián. El mediapunta de 25 años, referente del fútbol asiático y figura indiscutible de la Real Sociedad, sufrió una lesión muscular en el muslo izquierdo tras el partido ante el Barcelona, lo que lo mantendrá alejado de las canchas entre tres y ocho semanas.
El club español confirmó un tratamiento conservador bajo supervisión médica conjunta con la Federación Japonesa de Fútbol, descartando cualquier regreso exprés que pueda comprometer su salud o rendimiento a largo plazo. Pese a la urgencia del calendario rumbo al Mundial 2026, Kubo ha expresado su compromiso con una recuperación total: “Quiero volver en mi mejor versión y ayudar a mi país en el torneo más importante”, afirmó el jugador durante su estancia en Japón, donde continúa su rehabilitación.
Sin Kubo, el seleccionador Hajime Moriyasu ha tenido que reacomodar su sistema ofensivo, en un contexto ya afectado por las bajas de Daichi Kamada y Takumi Minamino. La falta de alternativas con experiencia internacional en esa posición ha intensificado la preocupación en torno a la profundidad del plantel nipón.
Aunque no se descarta su participación en el Mundial, cuyo inicio está programado para junio de 2026, la decisión final dependerá de los próximos informes médicos y de la evolución física del futbolista en las próximas semanas. Tanto la Real Sociedad como la federación japonesa han alineado criterios para monitorear de cerca su proceso, priorizando siempre la integridad del jugador sobre intereses inmediatos.
En Japón, la prensa deportiva mantiene la expectativa alta: Kubo no tiene reemplazo directo por su capacidad de desequilibrio, visión de juego y liderazgo en el campo. Su posible baja sería un golpe sensible para las aspiraciones históricas de una generación que busca trascender en el escenario mundial. A menos de tres meses del torneo, la incertidumbre sigue presente, pero la esperanza de contar con su talento aún perdura.