América se enfrenta este martes al Nashville SC en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa de Campeones de la CONCACAF. Tras empatar 0-0 como visitante la semana pasada, el conjunto azulcrema solo tiene una opción: la victoria para avanzar a semifinales.
El técnico brasileño André Jardine adelantó que el trámite será distinto al de la ida. Un empate con goles favorecería al equipo estadounidense por el criterio de gol de visitante, por lo que la defensa de América deberá ser impecable y el ataque, letal.
El partido se jugará en el Estadio Banorte, lo que representa un factor motivador para los jugadores, según declaró Jardine. "Volver a nuestro estadio nos da una energía extra; este es el partido más importante del semestre", afirmó el técnico.
En cuanto a la plantilla, el club afronta bajas importantes: Rodrigo Dourado está suspendido por acumulación de tarjetas y Henry Martín se encuentra en duda por una lesión muscular. El resto de los jugadores está a disposición del técnico, quien buscará alternativas ofensivas y reforzar la solidez defensiva.
El dueño del club, Emilio Azcárraga, ha señalado que la Concacaf Champions Cup se ha convertido en la prioridad del equipo, lo que eleva la presión sobre el plantel para conseguir el resultado necesario.