La Selección Mexicana enfrenta una incógnita crucial a pocas semanas del inicio del Mundial 2026. El capitán del mediocampo, Edson Álvarez, sigue recuperándose de una lesión de tobillo que sufrió a finales de 2025 y que lo ha mantenido alejado de la acción competitiva desde el 2 de febrero.
El defensa del Fenerbahçe, quien ganó la Supercopa de Turquía en enero, no ha registrado minutos oficiales en los últimos cuatro meses. Fuentes de la prensa turca indican la posibilidad de una intervención quirúrgica, lo que ha encendido las alarmas en el entorno del Tri.
Javier Aguirre, director técnico de la Selección, ha subrayado la importancia de Álvarez como eje estructural del equipo. "Su liderazgo y capacidad de recuperación son esenciales para equilibrar nuestro mediocampo", declaró el técnico en una rueda de prensa el pasado lunes.
El club turco, por su parte, ha visto cómo la etapa de "El Machín" se ha visto empañada por la lesión y la llegada de un competidor directo en la posición de mediocentro, reduciendo aún más las oportunidades de juego del mexicano.
Con el debut de México programado para el 11 de junio contra Sudáfrica en el Estadio Azteca, la decisión final sobre la titularidad de Álvarez dependerá de su evolución en las próximas semanas. De no estar en condiciones óptimas, el cuerpo técnico deberá replantear su esquema táctico y buscar alternativas para cubrir el vacío que deja el capitán.
En caso de una recuperación completa, Álvarez volverá a ser un referente indispensable tanto en defensa como en la distribución del juego. De lo contrario, México tendrá que adaptarse sin uno de sus líderes más influyentes, lo que podría afectar su rendimiento en la fase de grupos del torneo.