En un video difundido en sus redes sociales, el exfutbolista Luis García desmintió rotundamente los rumores surgidos tras el comentario irónico de Christian Martinoli en el pódcast Farsantes con Gloria, donde insinuó que Netflix estaría interesado en contratar al narrador y a él para transmitir los partidos de la Selección Mexicana.
García, con su característico tono de humor, explicó que despertó rodeado de “noticias salerosas y erróneas” y confirmó que no existen negociaciones con la plataforma estadounidense. “No hay nada de lo que se habla; seguimos en TV Azteca”, afirmó.
El comentario de Martinoli había encendido la expectativa del público, pues la dupla se ha consolidado como la voz exclusiva de la selección en la televisión abierta. Sin embargo, la controversia se intensificó cuando la CONCACAF anunció un convenio de exclusividad con Netflix para la transmisión de los partidos de la Selección a partir de 2027, dejando fuera a Televisa y TV Azteca.
Según informó Récord, el acuerdo, valorado en 60 millones de dólares, incluye la transmisión en exclusiva de las próximas dos ediciones de la Copa Oro y de las finales de la Liga de Naciones de la CONCACAF. La medida ha generado críticas de aficionados y políticos, pues implica que los mexicanos deberán suscribirse a la plataforma para ver a su equipo nacional.
El director de Récord, Carlos Ponce de León, señaló que el partido político Morena está evaluando una iniciativa de ley para garantizar el acceso gratuito a los partidos de la Selección en señal abierta, argumentando que la decisión vulnera el derecho del público a la información deportiva.
Netflix defiende la operación como parte de su estrategia de expansión en contenidos en vivo, mientras la CONCACAF busca ampliar su audiencia mediante nuevas plataformas digitales. Por su parte, TV Azteca y Televisa han manifestado su intención de presentar ofertas competitivas para recuperar los derechos de transmisión.
En este contexto, la negativa de García refuerza la continuidad de la dupla en la televisión tradicional, aunque el futuro de los derechos deportivos en México parece encaminado a una mayor presencia del streaming, lo que podría redefinir la forma en que los aficionados consumen el fútbol nacional.