El Nashville FC no le huye a la responsabilidad de buscar la victoria este martes en el Estadio Universitario, conocido como “El Volcán”, a pesar de la dureza de la localía de Tigres, el calor intenso y la baja oficial de su delantero Sam Surridge.
El entrenador estadounidense BJ Callaghan calificó la pérdida de su nueve como "muy sensible", pero manifestó plena confianza en el conjunto que tiene a su disposición para revertir la desventaja de 1‑0 en el marcador global.
Según Callaghan, la experiencia previa del club en territorio mexicano es un factor clave. "Fuimos el primer equipo de la MLS en ganar en el Estadio Banorte, cuando eliminamos al América. Esa vivencia nos da la seguridad de que podemos ir de visita y competir", declaró.
El técnico también reconoció la atmósfera eléctrica del estadio y la pasión de la afición tigre, pero subrayó que el Nashville FC se apoya en sus antecedentes para afrontar el desafío. "Sabemos que el estadio es eléctrico, tienen una gran afición, pero al mismo tiempo nos apoyamos en las experiencias pasadas", añadió.
Las condiciones climáticas, otro aspecto que Callaghan señaló como relevante, no parecen mermar la determinación del equipo. El entrenador vive una temporada histórica y aspira a llevar al Nashville FC a su primera final internacional.
Con la estrategia adecuada y la resiliencia demostrada en partidos anteriores, el Nashville FC buscará empatar la serie y, de ser posible, dar la vuelta al marcador para avanzar en la competición.