En una audiencia de apenas cinco minutos, el juez del Circuito 19 de Florida, Darren Steele, falló a favor de la petición de la Fiscalía estatal para acceder al historial de recetas médicas de Tiger Woods. La decisión, emitida el martes, permite a los fiscales revisar los registros de una farmacia de Palm Beach correspondientes al presente año, aunque la defensa obtuvo la garantía de que dicha información no será divulgada al público.
El caso se origina tras la detención del golfista el 27 de marzo en Jupiter, Florida, cuando agentes observaron síntomas de deterioro físico, sudoración profusa y marcha letárgica. En el momento de la aprehensión, Woods portaba dos pastillas de hidrocodona, un opioide analgésico, y se negó a someterse a una prueba de orina, aunque la prueba de alcoholemia resultó negativa. Las autoridades lo acusan de conducir bajo la influencia de sustancias controladas.
La defensa argumentó que Woods tiene un derecho constitucional a la privacidad de su historial médico. Sin embargo, la Fiscalía sostuvo que conocer las dosis y los medicamentos consumidos es esencial para determinar si el deportista estaba bajo los efectos de narcóticos al momento de conducir.
Woods, de 50 años, se declaró inocente y anunció que se apartaría temporalmente del golf para recibir tratamiento y enfocarse en su salud. Recientemente, obtuvo permiso judicial para viajar al extranjero, aunque no se reveló el destino. El golfista lleva alejado de los campos desde 2024, recuperándose de una rotura del tendón de Aquiles y de su séptima operación de espalda. Se había especulado sobre su posible regreso al Masters de Augusta, pero la controversia judicial ha pospuesto cualquier retorno inmediato.