Con tan solo un mes de antelación al inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la selección de Estados Unidos ha sufrido una baja significativa: el mediocampista Johnny Cardoso quedó fuera del torneo tras un esguince de alto grado en el tobillo derecho que requirió intervención quirúrgica.
El accidente ocurrió durante un entrenamiento el 7 de mayo y la cirugía se realizó el 12 de mayo. Los médicos confirmaron que la magnitud de la lesión impide que Cardoso recupere la condición física necesaria antes del 11 de junio, fecha de apertura del Mundial. Por ello, la convocatoria de Las Barras y las Estrellas no podrá contar con él.
Cardoso, de 22 años, había emergido como una de las mayores promesas del fútbol estadounidense, con experiencia en la Primera División de Brasil y en el Atlético de Madrid. Su proyección internacional lo posicionaba como pieza clave en el medio campo de la selección, aportando calidad técnica y visión estratégica.
La ausencia del jugador plantea varios retos inmediatos para el cuerpo técnico estadounidense: encontrar un sustituto directo en el mediocampo, ajustar la táctica prevista y compensar la pérdida de experiencia justo antes de debutar como país anfitrión. La dirección del Atlético de Madrid expresó sus deseos de pronta recuperación y reconoció que la lesión elimina cualquier posibilidad de que Cardoso integre la lista final.
Ante este escenario, el entrenador de la selección deberá reorganizar la plantilla disponible y ofrecer oportunidades a otros futbolistas para suplir la vacante, en un torneo que genera altas expectativas tanto a nivel nacional como internacional.