El Tribunal Arbitral Deportivo (TAS) desestimó la apelación presentada por el Real Madrid contra la sanción impuesta por la UEFA por cánticos homófobos dirigidos a Pep Guardiola durante el partido de Champions League contra el Manchester City.
La decisión, emitida por una mayoría de tres jueces, mantiene la multa de 300,000 euros (aproximadamente 35,000 dólares) y la orden de libertad condicional de dos años, que obliga al club a cerrar una sección del estadio en futuros encuentros de la competición europea.
El caso refuerza la tendencia internacional de aplicar sanciones más severas contra conductas homofóbicas en el fútbol, enviando un mensaje claro de intolerancia cero hacia la discriminación.