Oleksandr Usyk, el boxeador ucraniano que ha dominado la división de peso pesado, dejó claro que una pelea contra el youtuber‑boxeador Jake Paul no está en sus planes. "No lo sé porque Jake ahora es mi amigo. Con Jake, una pelea no es posible", declaró al medio The Associated Press.
Usyk, de 39 años y con un récord invicto de 24‑0 (15 nocauts), se encuentra en la fase final de su carrera y ha trazado un itinerario de tres combates antes de su "último baile" contra Tyson Fury, a quien ya venció en dos ocasiones. El primero de esos encuentros será contra el campeón de kickboxing Rico Verhoeven, de 37 años, en las históricas Pirámides de Guiza el 23 de mayo.
Verhoeven, proveniente de los Países Bajos, cuenta con una impresionante hoja de 66‑10 y 21 nocauts en el kickboxing, aunque solo una experiencia profesional en boxeo (una victoria en 2014). Usyk describió el duelo como "otra muy buena pelea mediática", aunque ha recibido críticas por no enfrentar a contendientes tradicionales como Fabio Wardley.
El rechazo a pelear contra Jake Paul se inscribe en la tendencia creciente de combates entre boxeadores y figuras de otros deportes o del entretenimiento, como los enfrentamientos de Mayweather contra Conor McGregor y Tenshin Nasukawa, o la reciente derrota de Paul a manos de Anthony Joshua, que le dejó una doble fractura de mandíbula.
Usyk reconoce el atractivo comercial de esos eventos, pero enfatiza que su preparación sigue siendo rigurosa. Ha incorporado entrenamiento cognitivo, basado en la ciencia de la Sociedad Británica de Psicología, para acelerar la toma de decisiones en el ring, y colabora con la plataforma de aprendizaje de idiomas Promova como director de disciplina.
"En el ring, cuando estoy boxeando, para mí es cuando realmente estoy eufórico. No me gusta entrenar, pero sé que simplemente me ayudará a rendir mejor", afirmó el campeón, subrayando que, a pesar de la carga mediática, su foco está en la excelencia deportiva.