El entrenador uruguayo Guillermo Almada, de 56 años, confirmó este jueves que no continuará al mando del Real Oviedo una vez concluida la presente temporada. La decisión llega después de que el club asturiano descendiera a Segunda División en la última jornada de LaLiga.
Almada llegó al Oviedo en diciembre procedente del Real Valladolid, también de Segunda División, con el objetivo de consolidar al equipo en la élite del fútbol español. En 21 partidos dirigidos, el técnico registró cuatro victorias, siete empates y diez derrotas, resultados que culminaron en el descenso del club, apenas un año después de su ascenso.
El domingo, durante la derrota 1-0 ante el Alavés en el estadio Carlos Tartiere, parte de la afición coreó su despido. Sin embargo, el entrenador aseguró que su salida ya estaba decidida y que su último compromiso será el partido contra el Mallorca, programado para el sábado.
Almada manifestó que, aunque su futuro profesional aún no está definido, está abierto a nuevas oportunidades una vez concluya su etapa en Oviedo.
El club, por su parte, iniciará la búsqueda de un nuevo director técnico que le devuelva la categoría de Primera División.