Con una victoria contundente de 121‑108 en la Rocket Arena de Cleveland, los Knicks tomaron una ventaja de 3‑0 sobre los Cavaliers en la Final de la Conferencia Este, quedando a una sola victoria de disputar la Final de la NBA, algo que no lograban desde 1999.
El equipo neoyorquino llegó a Cleveland tras ganar los dos primeros partidos en casa, sumando su décima victoria consecutiva en los playoffs y acumulando una diferencia de puntos a favor de 234. Jalen Brunson fue la figura del encuentro, anotando 30 puntos (11‑15 en tiros de campo) y recibiendo cánticos de MVP al término del partido.
El apoyo de sus compañeros fue decisivo: Mikal Bridges aportó 22 puntos, OG Anunoby 21, Karl Anthony Towns 13 (con 8 rebotes y 7 asistencias), Josh Hart 12 (con 9 rebotes, 5 asistencias y 4 robos) y Landry Shamet 14 puntos saliendo del banquillo. Por su parte, los Cavaliers, pese a un 50 % de acierto y actuaciones de Evan Mobley (24 puntos), Donovan Mitchell (23) y James Harden (19), no lograron responder al ritmo impuesto por los Knicks.
El duelo también contó con la presencia de celebridades: la cantante Taylor Swift y el ala cerrada de los Kansas City Chiefs, Travis Kelce, asistieron al partido, animando al público en la arena.
Con esta victoria, los Knicks se convierten en el décimo equipo en la historia de la NBA en lograr diez triunfos consecutivos en una sola postemporada. La serie podría cerrarse el próximo lunes en Cleveland, lo que significaría un segundo barrido 4‑0 en estos playoffs para la franquicia, después del histórico 4‑0 contra los Philadelphia 76 ers.