El monarca marroquí, Mohamed VI, otorgó este sábado un indulto a quince aficionados senegaleses que habían sido condenados a penas de cárcel por los disturbios ocurridos durante la final de la Copa Africana de Naciones (CAN) celebrada el 18 de enero en el estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat.
El indulto, anunciado como una medida de "consideraciones humanitarias" en el marco de la festividad musulmana de Aid Al‑Adha, busca reforzar los profundos lazos de amistad, fraternidad y cooperación que unen a Marruecos y Senegal, según el comunicado del Gabinete Real recogido por la agencia de noticias marroquí MAP.
En total, 18 aficionados senegaleses y un ciudadano franco‑argelino fueron detenidos bajo cargos de violencia, destrucción de instalaciones deportivas e intrusión en el terreno de juego. Las sentencias, confirmadas en abril por el Tribunal de Apelación de la capital, alcanzaron hasta un año de prisión; tres de los hinchas ya habían sido liberados tras cumplir una pena de tres meses.
Los incidentes se desencadenaron tras un polémico penalti pitado contra Senegal, que falló a favor de Marruecos, provocando la protesta de los Leones de Teranga y la posterior invasión del campo por parte de sus seguidores. La Fiscalía estimó los daños en 4,87 millones de dirhams (aproximadamente 451 mil euros).
El rey también aprovechó la ocasión para enviar "sinceros deseos" al presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye, y reiteró la importancia de los vínculos históricos y religiosos entre ambos países, destacando la afluencia anual de peregrinos senegaleses a la cofradía Tijaniya en Fez.
Mientras tanto, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) mantuvo su decisión de revocar el título de campeón a Senegal y otorgarlo a Marruecos, medida que el país africano ha impugnado ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).