El boxeador mexicano Gilberto “Zurdo” Ramírez fue detenido ayer en la autopista Cancún‑Tulum, Quintana Roo, tras ser interceptado por la policía en un operativo de seguridad. Según fuentes locales, la detención se originó por una conducta sospechosa y exceso de velocidad, lo que motivó una revisión vehicular que culminó con la aprehensión del atleta y varios acompañantes.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un comunicado oficial que aclare la situación jurídica del pugilista sinaloense ni los cargos que podrían imputársele. Los informes que circulan provienen de la prensa regional y de testigos presenciales; aún falta confirmación institucional.
El incidente ocurre apenas unas semanas después de la derrota contundente que Ramírez sufrió ante David Benavidez en Las Vegas, la cual le costó los cinturones de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en la categoría crucero, además de requerir hospitalización.
Gilberto Ramírez, de 34 años, es recordado por ser el primer mexicano en coronarse campeón mundial supermediano de la OMB en 2016 y por haber conquistado títulos en la división crucero. Sin embargo, su trayectoria ha estado marcada también por episodios extradeportivos, como el arresto en Mazatlán en 2022 tras alteraciones al orden público durante una fiesta privada.
En los primeros reportes, la policía identificó al detenido como “Gilberto de Jesús N.”, coincidencia que ha alimentado la especulación sobre su identidad. Mientras se esperan declaraciones oficiales, el futuro legal y deportivo del “Zurdo” permanece incierto, y su regreso al ring se encuentra en suspenso.
Se espera que la Fiscalía de Quintana Roo emita pronto una posición formal que esclarezca los cargos y el proceso legal que enfrentará Ramírez, mientras sus seguidores y el mundo del boxeo observan con atención los próximos pasos del pugilista.