En la convocatoria más reciente de la Selección Mexicana Femenil, el técnico Pedro López incluyó a Nina Nicosia, la primera jugadora de origen argentino‑estadounidense que, tras obtener la nacionalidad mexicana, se incorpora al plantel nacional. La decisión ha suscitado opiniones encontradas entre analistas y aficionados, quienes cuestionan la exclusión de jugadoras que participaron en la fase clasificatoria mientras México se prepara para los torneos de la Copa Mundial y los Juegos Olímpicos.
Nina Nicosia nació en Illinois y desarrolló su carrera en clubes juveniles de Estados Unidos como Chicago Magic, Chicago Inferno y Eclipse Select Soccer Club. Posteriormente brilló con los Louisville Cardinals del fútbol universitario, donde fue nombrada "Jugadora Ofensiva del Año" de la Conferencia Central en 2022.
En el verano de 2023 firmó con el Club de Fútbol Pachuca de la Liga MX Femenil, consolidándose rápidamente como una de las delanteras más productivas del campeonato y formando una peligrosa dupla con Charlyn Corral. Aunque atraviesa una fase menos destacada, la jugadora busca convencer a López de su capacidad para los compromisos eliminatorios de fin de año.
Antes de su naturalización mexicana, Nicosia representó a la selección argentina en categorías juveniles y debutó con el equipo mayor en 2025. La FIFA aprobó su cambio de federación, permitiéndole recibir su primer llamado a la Selección Mexicana en mayo de 2026. Polivalente, puede desempeñarse tanto en el mediocampo ofensivo como en la delantera, destacándose por su técnica, visión de juego y capacidad goleadora.
La inclusión de Nicosia plantea un debate sobre los criterios de selección y la estrategia de Pedro López de cara a los próximos retos internacionales, mientras la afición mexicana observa con expectativa el desempeño de la nueva apuesta del fútbol femenil.